Pasos en una evaluación neuropsicológica

A continuación se describen de forma orientativa las diferentes fases del proceso de evaluación neuropsicológica.


1. Solicitar una cita

Puede ponerse en contacto con nosotros para concertar una cita a través de teléfono, correo electrónico o WhatsApp.
En ese primer contacto se podrá comentar brevemente el motivo de consulta y organizar la primera visita.


2. Preparación previa a la primera visita

Antes de la primera cita es recomendable recopilar la documentación relevante que pueda ayudar a comprender mejor el caso, por ejemplo:

  • historial médico o informes clínicos;

  • evaluaciones psicológicas o neuropsicológicas previas;

  • informes escolares o psicopedagógicos;

  • cualquier otro documento que aporte información relevante sobre el desarrollo o funcionamiento de la persona evaluada.

Disponer de esta información facilita una mejor planificación de la evaluación.


3. Primera visita: entrevista clínica inicial

La primera visita suele consistir en una entrevista clínica detallada. En ella se recoge información sobre el desarrollo, la historia personal, el contexto familiar, educativo o laboral y las dificultades que motivan la consulta.

  • En población infantil y adolescente, la entrevista se realiza generalmente con los padres o tutores.

  • En población adulta, la entrevista puede realizarse con el propio paciente y, cuando es relevante, con familiares cercanos.

Durante esta sesión también se revisa la documentación aportada y se determinan los objetivos de la evaluación.

En algunos casos se entregan cuestionarios y escalas para ser cumplimentados por la familia y, cuando procede, por otros informantes relevantes (por ejemplo, profesores u orientadores escolares en el caso de menores). Estos instrumentos permiten recoger información complementaria sobre el funcionamiento de la persona evaluada en diferentes contextos.

En situaciones de custodia compartida o separación parental, puede ser necesario contar con el consentimiento de ambos progenitores para la realización de la evaluación.


4. Sesiones de evaluación

Las sesiones de evaluación consisten en la administración de pruebas neuropsicológicas estandarizadas y tareas clínicas diseñadas para valorar diferentes procesos cognitivos.

De forma orientativa:

  • una sesión suele tener una duración aproximada de 60 minutos;

  • el número total de sesiones dependerá del tipo de evaluación y del motivo de consulta.

En algunos casos, especialmente en niños pequeños o cuando existen dificultades atencionales o médicas, la duración de las sesiones puede ajustarse para asegurar que los resultados obtenidos sean válidos y fiables.

Para favorecer una evaluación adecuada se recomienda:

  • acudir descansado y en buen estado de salud;

  • evitar realizar la evaluación en días con fiebre, malestar importante o enfermedades agudas;

  • llegar puntualmente a la cita, ya que la agenda del centro organiza las evaluaciones de forma consecutiva.

En caso de enfermedad o imprevisto, es preferible avisar con antelación para poder reprogramar la sesión.


5. Interpretación de resultados y devolución de información

Una vez finalizadas todas las sesiones, se procede a la corrección de las pruebas y a la integración de los resultados, teniendo en cuenta tanto los datos cuantitativos obtenidos como la información clínica y contextual recopilada durante la evaluación.

Posteriormente se realiza una sesión de devolución de resultados, en la que se explican de forma detallada las conclusiones de la evaluación y las orientaciones más relevantes.

Esta sesión suele realizarse dentro de las semanas posteriores a la finalización de la evaluación, dependiendo de la complejidad del caso.


Informe neuropsicológico

Si se solicita, puede elaborarse un informe neuropsicológico escrito, que incluirá los resultados principales de la evaluación y las recomendaciones clínicas pertinentes.

Este informe puede ser útil para compartir información con otros profesionales implicados en la atención de la persona evaluada, como por ejemplo:

  • pediatras o neuropediatras

  • orientadores escolares

  • neurólogos o psiquiatras

  • psicólogos u otros profesionales sanitarios o educativos

Los resultados de la evaluación pueden servir también como base para planificar una posible intervención neuropsicológica adaptada a las necesidades de la persona evaluada. Para más información puede consultarse el apartado correspondiente a Intervención Neuropsicológica.