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Niños en edad preescolar (3 a 5 años)
Indicadores del desarrollo
Las habilidades como reconocer los colores, mostrar afecto hacia otras personas o saltar sobre un pie se consideran indicadores del desarrollo. Estos indicadores describen capacidades que la mayoría de los niños suelen adquirir aproximadamente a determinadas edades.
Durante la etapa preescolar, entre los 3 y los 5 años, el mundo del niño se amplía progresivamente. Aumenta su autonomía, su curiosidad por el entorno y su interés por interactuar con otras personas fuera del núcleo familiar. Las relaciones con adultos y con otros niños comienzan a desempeñar un papel importante en el desarrollo de su personalidad, su forma de pensar y su manera de relacionarse.
En esta etapa es habitual observar progresos en diversas áreas del desarrollo, como:
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mayor participación en juegos cooperativos con otros niños;
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desarrollo del lenguaje y la comunicación mediante frases más complejas;
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capacidad para recordar partes de historias o canciones;
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inicio de habilidades de autonomía personal, como vestirse o desvestirse con ayuda;
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desarrollo de habilidades motoras, como andar en triciclo, saltar o manipular objetos con mayor precisión;
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progresiva comprensión de normas sociales básicas.
Para obtener más información sobre indicadores del desarrollo y posibles señales de alerta, puede consultarse el programa informativo “Aprenda los signos. Reaccione pronto” del CDC:
http://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/actearly/index.html
Consejos de crianza positiva
Algunas prácticas cotidianas pueden contribuir al desarrollo durante esta etapa:
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continuar dedicando tiempo a leer cuentos o historias juntos;
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fomentar la participación en juegos con otros niños, favoreciendo la cooperación y el aprendizaje social;
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permitir que el niño participe en tareas sencillas del hogar, adaptadas a su edad;
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establecer normas claras y coherentes, explicando las conductas esperadas;
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favorecer el desarrollo del lenguaje mediante conversaciones con frases completas y vocabulario variado;
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ayudar al niño a resolver pequeños problemas paso a paso cuando se frustra;
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ofrecer opciones sencillas y limitadas, fomentando su capacidad de elección y autonomía.
Seguridad del niño
A medida que aumenta su independencia, también es importante mantener medidas básicas de seguridad:
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explicar la importancia de evitar jugar cerca del tráfico o en la calle;
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supervisar el uso de triciclos o bicicletas y promover el uso de casco de protección;
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revisar que los parques infantiles y juguetes estén en buen estado;
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mantener siempre supervisión adulta durante el juego, especialmente en exteriores;
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extremar la precaución en entornos con agua (piscinas, playas o estanques);
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enseñar progresivamente normas básicas de seguridad personal y relación con desconocidos;
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utilizar siempre sistemas de retención infantil adecuados en el automóvil, siguiendo las recomendaciones de seguridad vial.
Salud y hábitos saludables
Durante la etapa preescolar también se consolidan hábitos importantes relacionados con la salud y el bienestar:
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procurar comer en familia siempre que sea posible, favoreciendo modelos alimentarios saludables;
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ofrecer una alimentación equilibrada, con presencia de frutas, verduras y alimentos variados;
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limitar el consumo de alimentos con alto contenido en azúcar, grasas o sal;
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promover la actividad física y el juego activo, esenciales para el desarrollo motor;
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limitar el tiempo frente a pantallas electrónicas, priorizando el juego, la interacción social y las actividades al aire libre.
Nota informativa
La información presentada describe tendencias generales del desarrollo infantil y tiene carácter orientativo. Cada niño puede seguir ritmos de desarrollo diferentes.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración individual realizada por profesionales sanitarios. Ante cualquier preocupación sobre el desarrollo de un niño, se recomienda consultar con el pediatra u otro especialista cualificado.
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